jan enno de jong 



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En alguna ocasión, Jan Enno de Jong ha dicho que trabaja de dentro afuera, unas palabras un tanto misteriosas que tardan en desplegarse en toda su esencia.
Las obras –pinturas, dibujos, objetos tridimensionales– de Jan Enno de Jong invitan a quien las contempla a detenerse, a desandar lo andado.
Sus trabajos llevan la denominación "paisajes", pero en realidad, en ellos no aparece paisaje alguno. Son más bien abstracciones de paisajes o quizá sería mejor llamarlos "sedimentos".
Sus pinturas muestran lugares extraños ante los cuales fracasa cualquier intento de percepción concreta y que desmienten toda interpretación unívoca acerca del lugar, el momento o la acción que plasman.
En ellas se distinguen palos y acequias, tablas colocadas a modo de puente, montañas. Son los recuerdos de una juventud en el campo, en el norte de los Países Bajos, y las observaciones realizadas durante recorridos en bicicleta por España, los que quedan plasmados en el lienzo o el papel.
Su obra, concretamente su trabajo tridimensional, consiste en lo que podríamos llamar modelos: construcciones que remiten a recuerdos y sueños.
De Jong registra inicialmente sus percepciones, donde quiera que se encuentre, en esbozos o fotos. Son momentos visuales que le producen una profunda impresión y que, gracias a la frecuente contemplación, le evocan una y otra vez nuevas imágenes en contextos cambiantes. De Jong empieza a trabajar sin un plan fijo. Las formas definitivas nacen de la búsqueda y la obra no queda terminada hasta que la imagen atrapa la esencia. Una esencia que refleja un acercamiento intuitivo a un profundo sentimiento básico.
Las imágenes definitivas tienen la apariencia de momentos de intensa percepción nutridos con todo tipo de historias. En cierta forma son como film stills (imágenes fijas), visualizaciones de lugares en los que el pasado y el futuro han sido eliminados por un momento.
Las cuestiones relacionadas con el uso del material no interesan a De Jong. Lo que le importa es la imagen. Imágenes con un mínimo de color. El color solo desvía la atención; la sobriedad y el espacio poseen una fuerza poética.
El propio De Jong ha formulado varias descripciones muy concisas de su obra: "el deseo de estar en algún sitio", "lo temporal", "todo lo que queda en medio", "querer experimentar algo intensamente".
Hablando de su trabajo, cita al artista belga Patrick van Caeckenberg: "Es como un consomé que espesa hasta convertirse en una pastilla de caldo con la que puedes hacer nuevas sopas."

David Stroband